Con el libro La simetría del sueño, el poeta cordobés José María Molina Caballero (Rute, 1961) consiguió el XXIV Premio de Poesía Ciutat de Benicarló, el año 2004. Molina Caballero es, sin lugar a dudas, un poeta de referencia. Por dos razones principales. La primera, por la calidad de su poesía, de una poesía reflexiva, apegada al hombre, al paso del tiempo, al paso de la vida y a la labor el poeta como cronista de todo ese tiempo y bruñidor de palabras que darán sentido al hondo sentir del poeta. La segunda, como editor de la revista Ánfora Nova (una de las revistas más importantes en lengua española) y promotor del premio de poesía "Mariano Roldán". Desde Rute, pueblo de la serranía de Córdoba, afamado por la excelencia de su anís, de su repostería y por albergar durante un tiempo a Rafael Alberti, Molina Caballero ha trazado una espléndida labor en difusión de la poesía y del arte. En Ánfora Nova han publicado las firmas más prestigiosas de la poesía española y, también, de la poesía latinoamericana. Pero la revista también acoge textos en prosa, relatos, narracciones que se acompañan con dibujos de artistas plásticos de un gran nivel.
Como poeta ha publicado los libros: Ríos de sombras, Silencios rotos, Convidados de piedra, Un naufragio cualquiera, El color de la bruma y La simetría del sueño.
De este libro, de la Simetría del sueño, Manuel Gahete ha dicho: "Molina Caballero manifiesta poderosos contrastes en esa contienda permanente entre lo pasajero y lo eterno, entre lo intemporal y lo efímero... esa breve distancia entre la vida y la muerte, entre la felicidad y la tragedia..." Libro pues, de contrastes, situado en esa frontera entre realidad y sueño.
El poema de este libro que presento es Las palabras, que resume, con total rotundidad, lo anteriormente dicho sobre la poesía de José María Molina Caballero.
LAS PALABRAS
Las palabras nos sobreviven
llegan, se recrean, se van y regresan
al aire, sobre el aire, para el aire.
Muchas permanecen dormidas
durante siglos, y alguien con sus labios
rompe su silencio y termina
despertándola con vestidos
a la última moda. Son las letras
embriagadas de la sangre que esparce
el tiempo y la existencia con sus trazos
de luces y de sombras, con designios
y palabras finitas de espera
de otros cuerpos, de otras memorias
de otra muerte que sueñe nuestros sueños.
.
Las palabras nos sobreviven
se visten, se alimentan, van al cine
al teatro, hasta se permiten
jugar con nuestros sentimientos.
Arrinconados todos en el aire
vivimos seducidos y atrapados
entre sus poderosas garras.
A veces pienso que no nos alienan,
pero seguramente me equivoco.
Nuestras vidas acaban como empiezan
rendidas a los sones
que silencian nuestros silencios.
(José María Molina Caballero, La simetría del sueño, Brosquil ediciones, 2005)
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