Recibí hace unos días, a través mi estimado amigo Ginés Reche, secretario de Cultura del Ayto, de Oria, en Almería, un ejemplar de la antología poética de Antonio Carvajal editada para conmemorar el IV Premio Internacional de Poesía Villa de Oria, que premia toda una vida y una extensa labor dedicada a la poesía. Este premio ha sido concedido con anterioridad a los poetas: Gonzalo Pozo, Julio Alfredo Egea y Enrique Badosa

Antonio Carvajal nació en Albolote (Granada) en 1943. Es doctor en Filología Romántica por la Universidad de Granada y titular de Métrica. Dotado de una gran facilidad para la versificación, está considerado como uno de los poetas mayores de la actual poesía española y excelente representante de la Generación del 68. Nunca elude el cultivo de estrofas exquisitas y complejas, manteniendo un fecundo diálogo entre la tradición y la modernidad.
Desde su juventud ha venido escribiendo y publicando una amplia obra poética, que consta ya de una veintena de títulos, iniciada con Tigres en el jardín en 1968, Serenata y navaja en 1973, Del viento en los jazmines en 1984, Testimonio de invierno en 1990, Alma región luciente en 1997 y Los pasos evocados en 2004; entre otros.
Ha obtenido distinciones importantes destacándose principalmente el «Premio Nacional de la Crítica» en 1990 y, también, los premios Ciudad de Baeza y Francisco de Quevedo -Villa de Madrid-.

Su poesía rescata la tradición, lo popular, a través de una modernidad en el lenguaje. Este contraste entre clasicismo en la forma y vanguardia en el fondo, es la característica propia y destacada de este poeta andaluz.

De la antología quisiera destacar el poema que viene a continuación:

NIEVE Y CENIZA

.

Nevando está en la sierra de María,

en Vélez ha cesado la llovizna.

He tomado café. Recuerdo versos

que escribí en los momentos de otra dicha.

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Hablaban de un otoño a borbotones

destellantes, que iba y venía,

con su copa de aromas desbordados

súbitamente rota en sacudidas.

.

Y preguntaba entonces: ¿un tormento

el amor, o suavísima alegría?

Lo preguntaba entonces y no tengo

una respuesta en que acoger mi vida.

.

Lo que sí puedo recoger ahora

es que al tomar el café sin compañía

me ha quedado en la boca un mal regusto

de viejos versos y precoz ceniza.

.

(Antonio Carvajal, Frontera de la luz, Antología Poética, Ayuntamiento de Oria, 2009).